domingo, 21 de junio de 2009

¡Vaya por dios, Dios!

Pues aquí estamos una semana más, dispuestos a darle caña a las neuronas. Como veníamos anunciando en el post anterior, y viendo que el tema de Dios resulta atractivo, nos proponemos encarar a continuación tal idea, sus implicaciones y consecuencias. Así que, ¡Vamos allá!.

A lo largo de la Historia humana, el concepto 'Dios' (dioses o divinidad) ha sido empleado para designar distintas realidades. Prácticamente, cada cultura, cada época, cada pueblo ha tenido sus propios “dioses o divinidades”, desde los “Espíritus de la Naturaleza” hasta las tres religiones del libro (Judía, Cristiana y Musulmana), que paradójicamente creen en un mismo “Dios Padre creador” y sin embargo se oponen entre ellas al máximo.
¿Qué tiene en común todas estas “creencias”? Aparentemente, todas hablan de un “ser/estado creador”, que está por encima del “ser humano” y de todo lo “creado”. Cada pueblo lo ha adaptado a su propia cultura.

Otra nota en común es que este ser aparece en una realidad no accesible de forma cotidiana para el ser humano; Solo personas concretas en estados determinados pueden tener contacto con él o ellos o ello o ella (ejem, ejem) como, sacerdortes, chamanes, iniciados, brujos...

Pero, ¿de dónde proviene la idea de Dios? ¿es una necesidad estructural del ser humano? o por lo contrario ¿es una entidad real independiente de nosotros en tanto que no lo creamos sino que lo intuimos?

Deepack Chopra comenta, de forma muy acertada, cuales son 7 niveles de nuestro cerebro para postular a Dios:

1. Un nivel de peligro, amenaza y supervivencia.

2. Un nivel de afanes, competencia y poder.

3. Un nivel de paz, calma y reflexión.

4. Un nivel de percepción, entendimiento y perdón.

5. Un nivel de aspiración, creatividad y descubrimiento.

6. Un nivel de reverencia, compasión y amor.

7. Un nivel de unidad sin ataduras.

La idea será, en cada uno de los siguientes post ir desgranando cada uno de estos niveles.

Vayamos con el siguiente fragmento del Rig Veda:

"Al principio, no había ni existencia ni no existencia, todo este mundo era energía sin manifestar... Él sopló, sin aliento, por su propio poder, no había nada más..." La teoría científica actual habla del Big Bang, las coincidencias entre ambas imágenes son muchas y relevantes. El Big Bang es la singularidad inicial origen del espacio y el tiempo; Antes de él no había nada (ni existencia ni no existencia). En un momento comienza la expansión del universo a partir de esa singularidad, creándose el espacio y el tiempo (...Él sopló, sin aliento, por su propio poder) y todo es esa energía primordial ( no había nada más).

¿Ese horizonte de la singularidad primigenia no será como una marca física respecto a ese mundo espiritual del que han hablado todas las culturas?

domingo, 14 de junio de 2009

Ubicando la conciencia... y III

La semana pasada comentamos el experimento del neuroanatomista H.S. Burr con respecto a los “campos energéticos”. Esta semana comentaremos otro experimento, este es con electrografía (o fotografía Kirlian comentada por Anandamida, cuyo pionero que dio nombre a la técnica es el investigador ruso Semyon Kirlian contemporáneo de Burr). La técnica consiste en fotografiar seres vivos en presencia de un campo eléctrico de alta frecuencia, alta tensión y muy baja intensidad.
Esta técnica de la electrografía es prácticamente la “traducción” de las lecturas de microvoltios de Burr a una imagen de efecto corona. Ambos investigadores llegaron a conclusiones parecidas sobre las alteraciones de estos campos en la enfermedad (cáncer específicamente). ¿Esto no recuerda un poco las técnicas radiodiagnósticos por imagen actuales?.
Una de las imágenes que más llaman la atención, es el fenómeno llamado “hoja fantasma”. Es el efecto que se obtiene al recortar y eliminar el tercio superior de una hoja. Haciendo una electrografía al resto de la hoja, se observa la imagen de una hoja entera intacta (aunque no esté física-materialmente). Algunos científicos escépticos propusieron diversas interpretaciones del fenómeno, entre ellas que era debido a la humedad en la placa fotográfica. Este argumento parece definitivamente refutado por los trabajos del investigador de la Universidad de California Keith Wagner. Demostró que la imagen continuaba saliendo incluso interponiendo un bloque transparente de plexiglas en el lugar de la imagen de la planta fantasma, por lo que demostró que no era la humedad porque esta no puede traspasar el material plástico.
Estos efectos parecen demostrar la existencia de un “campo de energía organizado” que interacciona en la parte correspondiente al trozo cortado, con la nube de electrones de la descarga corona obtenida con lo que queda de la hoja.
Fuente:R. Gerber: la Curación Energética .
Una explicación sobre la electrografía que hemos encontrado:
http://www.losenigmas.com.ar/parapsic/kirlian.htm
Nota: Hay algunos que dicen que lo de la “hoja fantasma” es un truco. Nosotros personalmente no lo hemos podido ni confirmar ni refutar, pero le hemos dado un voto de confianza al Dr. Richard Gerber.
Nos planteamos una cuestión con respecto a todos esto ¿por qué la ciencia “ortodoxa” no investiga por estas líneas? ¿Quizás los laboratorios (que son los suelen financiar las investigaciones) tienen otros objetivos mas concretos para obtener beneficios?

Bueno, independientemente de los experimentos objetivos que se intenten exponer, para apoyar estas hipótesis, pensamos que solamente nos queda investigar a cada uno de nosotros con nuestros propios medios de observación (exterior e interior y sobre todo este último que está más abandonado), someter lo observado a la razón y por supuesto siempre teniendo un criterio crítico, pero abierto.
Para nosotros, la “conciencia” depende de la interacción del “alma consciente” con la organización físico-material. Por lo tanto, según cual sea el grado de interacción, tendremos distintos niveles de conciencia. El de vigilia es uno, el de sueño es otro y el de muerte sería otro, porque ya no hay relación con la organización físico-material. No lo podemos demostrar, pero invitamos a observar los estados de vigilia (y sus estados alterados), sueño (y sus estados alterados) y si alguien ha pasado o pasa por un ECM, que nos lo cuente (o lo contaremos si nos toca, je,je).

¿Qué os parece si la semana que viene, ya que parece que hay tanta polémica con la idea de “Dios” y la teoría evolutiva trabajamos sobre ello?

domingo, 7 de junio de 2009

Ubicando la conciencia II


Bueno, continuamos con nuestra “búsqueda de dónde ubicar la Conciencia”. Hasta ahora hemos visto y está “demostrado”, que existe una organización físico-material recorrida por unas “bio-corrientes electromagnéticas”. Se ha lanzado la hipótesis (intentando de entender multitud de experiencias subjetivas de líneas de pensamientos esotéricas) de que estas corrientes electromagnéticas son manifestaciones de una organización superior energética o cuerpo etérico (aunque esta se apoye, en la electrodinámica de la fisiología material, que dicho sea de paso es la forma de interaccionar en nuestro mundo). Este “cuerpo etérico” que está haciendo de “interfase” entre la organización físico-material (conocida comúnmente como cuerpo físico) y otra “organización energética” de una “dimensión” superior (denominada por diferentes líneas de pensamiento cuerpo “astral”) es lo que se suele llamar comúnmente “energía vital” dado que, cuando “morimos” deja de actuar sobre la materia, e impide por lo tanto que “esa organización en evolución de dimensión superior o cuerpo astral” pueda actuar sobre la organización físico-material.
Bueno ¿y qué es ese “cuerpo astral”?. Según esas corrientes esotéricas comentadas, podríamos decir, que es “algo” (también llamado por otros “alma”) que de igual modo que nuestra organización física-material, está sometido también a la evolución y es ese “algo” la “causa” (o para entendernos “el lugar”) donde reside nuestro “sentir” (sentimientos), y como hemos dicho que está en evolución, podríamos decir que también forma parte del “soporte” de la “Conciencia” (es decir, el nivel de Conciencia sería directamente proporcional al nivel de evolución, complejidad de ese “algo”, lo mismo que el nivel de “perfección” del vehículo físico-material depende del nivel de evolución y complejidad del mismo). Estas corrientes esotéricas comentadas, hablan de una complejidad muy superior a la comentada (lo comentado sería lo mas “cercano” al nivel físico-material y que quizás, todavía podríamos entender con nuestro “pensamiento racional”).

Siendo todo esto un pequeño acercamiento (muy resumido), a una “hipótesis de trabajo”. Ahora, nos vemos en la necesidad de buscar elementos objetivos (científicos) o subjetivos (experiencias observables) que la apoyen e invitamos a nuestros lectores (si los hay) a que busquen, elementos científicos u observaciones que la desmientan.

Nosotros hemos encontrado una prueba científica de la existencia de un “cuerpo energético holográfico” ( o cuerpo etérico) en la obra del neuroanatomista Harold S. Burr (Universidad de Yale) sus investigaciones (años cuarenta) versaban sobre la forma de los campos de energía que rodean a los seres vivos. El objeto de sus experimentos fueron las salamandras. Halló que estas poseían un campo de energía de forma aproximada a la del animal adulto. Detectaron un eje eléctrico, que estaba alineado con el cerebro y la médula espinal. Después de varios estudios de embriogénesis, determinó que el “eje eléctrico” tenía su origen en el óvulo no fertilizado. Demostró que la región axial del óvulo (el eje) quedaba siempre incorporado al tejido cerebral y espinal de la salamandra en formación.
El Dr. Burr experimentó también con los campos eléctricos de los plantones y según sus investigaciones, el campo eléctrico que envuelve al germen brotando, no tiene la forma de la semilla original, sino que se asemeja a la planta completamente desarrollada. Los resultados del Dr. Burr sugieren que el desarrollo de los organismos sigue una “plantilla” de crecimiento generada por un campo electromagnético individual del organismo. Bien la semana que viene más…Continuará.

Referencias (lo sentimos pero son en Ingles):
http://www.wrf.org/men-women-medicine/dr-harold-s-burr.php

Para quien quiera profundizar en los detalles:
http://www.energymed.org/hbank/handouts/harold_burr_biofields.htm

Nota: Entendemos que no es necesario solicitar el permiso del autor, porque simplemente hemos añadido un "link" disponible en la red y encontrado con "Google" normalmente.

domingo, 31 de mayo de 2009

Ubicando la conciencia

A raíz de los comentarios que han ido apareciendo la última semana, nos planteamos en el presente post, continuar la idea respecto a dónde reside la conciencia y cuál puede ser su vínculo con el cuerpo sensible u organización material ya que, sea como sea (electricidad cerebral, cuerpo sutil..), la conciencia es un ente intangible.

Como señalaba Anandamida, está demostrado por la medicina actual que el cuerpo físico vivo está recorrido por una actividad electromagnética (veasé su comentario en el post anterior). Esta energía es la dimensión a la que más podemos acercarnos con los medios tecnológicos de medición actuales (hace quinientos años el ser humano no era consciente de la existencia ni siquiera de ese campo energético porque no podía detectarlo). Pero debe haber algún modo por el cual esa energía que transita por el cuerpo físico entre en contacto e interactúe con la materia (otro nivel de energía con una vibración más baja, pensemos que la materia son grupúsculos de átomos que, a fin de cuentas, son energía vibratoria, la materia es una interpretación de nuestros sentidos, de por sí es solo energía) de forma que los 'accidentes' energéticos se traduzcan como movimientos del cuerpo, pensamientos, actividad cerebral, cardiobascular, etc. ¿Dónde encontrar ese nexo de unión?

En muchas culturas orientales (que tienen una Historia que se remonta mucho más allá de lo que podemos rastrear la cultura occidental) aparece el concepto de 'chakra' del sánscrito 'rueda que gira'. Este concepto denomina a aquellos vórtices de energía que residen en distintas zonas del cuerpo del ser humano, pero no a nivel físico. En otras palabras, conscientes de la energía presente en el cuerpo (que nosotros detectamos como electromagnetismo pero que solo es un pálido reflejo de la energía sutil indetectable que se mueve) conciben la existencia de unos 'centros energéticos' que canalizan la energía (chi) hacia el cuerpo físico. Nosotros los podríamos interpretar como 'transformadores de frecuencia' que permiten la transición entre esa energía sutil y la energía electromagnética que es capaz de interactuar en la organización material o sensible.

Los transformadores de frecuencia, o chakras, no son materiales, no se pueden localizar en un examen anatómico; Deberíamos tal vez considerarlos como entidades multidimensionales que residen en al menos una dimensión superior (que excede a nuestros sentidos sensibles, como también es el caso de el espectro de frecuencias superiores al ultravioleta, por ejemplo) pero que tienen incidencia sobre las dimensiones que sí conocemos (igual que los ultravioletas nos afectan).

Experiencias meditativas dan cuenta de la existencia de los chakras así como toda una tradición médica basada en las corrientes energéticas que los paises orientales han desarrollado y empleado durante siglos. Aunque esa energía con la que ellos trabajan (chi) no tiene que ver con la energía eléctrica sí advertimos que los puntos de chi (puntos de acupuntura) tienen una resistencia eléctrica muy inferior a la normal.
¿Puede la razón desmentir la teoría de los chakras?

domingo, 24 de mayo de 2009

Conciencia y final.

Después de esta agitada semana a nivel 'comentaril', retomamos para finalizar este hilo sobre la conciencia (abandonar más bien, porque acabar nunca se acaba).
Recomendamos la lectura de un libro del neurólogo Oliver Sacks, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. En él se dan cuenta de algunos casos de neuropatías del hemisferio derecho, sobre las que no se había investigado en profundidad en la época de la publicación (1985).

De entre múltiples casos con tratamiento de L-Dopa (dopamina) querríamos destacar uno en particular que ejemplifica una de esas situaciones en las que la situación trasciende lo físico y apunta a un aspecto más allá del cuerpo sensible. Es el caso que Sacks titula: Nostalgia incontinente. En el habla de un paciente al cual tras administrarle el tratamiento con L-Dopa para tratar el parkinsonismo, comienzan a despertársele recuerdos de la juventud que había olvidado completamente (canciones, chistes, versos picantes procedentes de charlas en fiestas, tebeos, etc.). La explicación médica fue que la L-Dopa activaba algunas de las partes del cerebro donde supuestamente se almacenan los recuerdos (reminiscencia forzada). Lo cual, el doctor Jackson llama: 'duplicidad de la conciencia' porque hay un conciencia presente que se sorprente ante la conciencia de pasado que irrumpe en la actualidad.

La explicación del neurólogo es que todos los recuerdos están ahí de manera latente y en algunas circunstancias 'especiales' brotan a la conciencia de vigilia. Sin embargo, ¿porqué unos recuerdos y no otros? si la L-Dopa actúa en todo el cerebro. Los recuerdos están ahí, ¿dónde?, eso es lo que no sabemos exactamente. Aunque la medicina ortodoxa piensa que están en lo físico (en el hipocampo) parece más como si el exceso de L-Dopa (y esto es una interpretación nuestra) actuara como un catalizador para que esa cosa que llamamos 'conciencia' se volviera hipersensitiva y alumbrara ese espacio donde están los recuerdos; Haciéndoselos presentes al sujeto. Se ejerce entonces una separación temporal de la conciencia y el cuerpo físico propiciada por la L-Dopa o cualquier otro de los elementos llamados 'alucinógenos'.

Otro de los ejemplos del mismo libro podría ser: Un pasaje a la India. En este una mujer con un tumor maligno creciendo hacia el lóbulo temporal del cerebro comienza a tener experiencias en las cuales, aun estando en la cama del Hospital se siente y cree vivir en la India natal a la que pertenece, en la casa de su infancia con las gentes que quiere. Estas experiencias se hacían más claras a medida que la muerte se acercaba. Preguntándosele qué le ocurria contestó lúcidamente: "Me estoy muriendo. Me voy a casa. Regreso al lugar del que vine".

Es curioso cómo, a medida que se destruye el cerebro se vuelven más claros estados anteriores de la vida, cuando si su recuerdo estuviera en lo físico, tendrían que destruirse con el cerebro.

Comenteitors, esperamos vuestras contribuciones para saber si seguimos con este hilo o cambiamos al tercio de la libertad, el respeto y otras lindezas.

domingo, 17 de mayo de 2009

Hipótesis de conciencia

Como señala nuestro nuevo colaborador 'Anónimo', ¿porqué orientar nuestras pesquisas solo al mundo de la ciencia ortodoxa y al cuerpo físico? ¿hay evidencias suficientes como para postular la posible existencia de un 'algo' no-físico que junto a nuestra parte física complete un todo? Nosotros pensamos que hay evidencias suficientes para poder afirmar que, 'algo' así existe y que de hecho es lo que nos da la conciencia de vigilia.

Como apunta 'Anónimo', cuando ese cuerpo no-físico tiene experiencias con otro tipo de sentidos no físicos (atendamos a que en esos momentos nuestro cuerpo está dormido y por lo tanto sus sentidos atenuados) accedemos a una 'realidad' diferente con una conciencia diferente, lo cual explica que mientras soñamos no advirtamos las incoherencias o las extrañezas que se presentan en las cosas que vivimos en el sueño y solo seamos capaces de verlo cuando retomamos la conciencia de vigila y a la luz de esa 'conciencia' analizamos los recuerdos del sueño que, como si no pertenecieran a este mundo, se desvanecen y desaparecen.

Las experiencias del mundo físico se mantienen en nuestra memoria de forma natural a no ser que alguna patología nos lo impida. No obstante y pese a que los científicos nos indican que soñamos todas las noches en intervalos de aproximadamente 5 minutos, no es frecuente recordar todos los sueños que se tienen, como mucho se recuerdan partes del que estábamos soñando justo antes de despertarnos. Así mismo, dicen los científicos, la experiencia del sueño dura unos 5 minutos, sin embargo nuestra experiencia subjetiva del mismo puede parecernos muchísimo más larga. Algo que viene a confirma que la conciencia, así como el espacio y el tiempo en esos momentos están alterados. No se ciñen a las dimensiones físicas conocidas.

Podemos argumentar que todo tiene una fisiología porque podemos ver cómo se activan distintas partes de cerebro cuando ocurre alguna actividad 'espiritual'; El materialismo dice que el cerebro es la causa, pero, ¿porqué no el efecto? porqué no pueden activarse esas zonas precisamente porque se están teniendo esas experiencias, igual que la varilla de la velocidad del coche se mueve cuando el conductor pisa el acelerador. El coche no acelera porque se mueva la varilla, el movimiento de la varilla es el signo de que alguien está acelerando el coche. ¿Porqué no igualmente con el cerebro?


P.D: Tenemos a la colaboradora que crea las imágenes atareada en otros menesteres, así que esta semana la imagen es de Google.

lunes, 11 de mayo de 2009

Bueno, como nadie dice ni pío respecto a sus impresiones con las experiencias oníricas. Expondremos las nuestras.
Primera sensación de sueño: no se puede mantener la conciencia de vigilia, ‘vemos’ (queremos decir: sentimos) que se nos cierran los ojos, los sonidos también empiezan a dejarse de oír… es decir, se desconectan los sentidos (periféricos del sistema informático) y se entra (por lo menos en nuestro caso) en un estado intemporal (al menos para la conciencia propia de vigilia) en el que se pueden tener algunas sensaciones de caída, o imágenes, etc. (algunos llaman esto el estado “alpha”) y después, sueño profundo (“apagado”) en el que el nivel de conciencia de vigilia está ausente totalmente. La primera pregunta sería ¿Dónde está el observador que da cuenta de todo lo que sucede?, los sistemas fisiológicos vitales están activos, el cerebro está activo (de otra forma pero activo) pero “no estamos”.
Después entramos en lo que la medicina llamada estado REM (Rapid Eye Movement o movimiento rápido de los ojos), esta es la fase en la que se sueña, tenemos “vivencias” pero sin utilizar los sentidos y el cuerpo físico, vemos imágenes, saltamos, volamos, lo que sea, pero la mayoría de las veces aceptamos sin problemas en el sueño, todas las sensaciones como “reales”, aunque para nuestra “conciencia de vigilia” serían estas situaciones algo imposible. Esto nos hace plantearnos un par de preguntas:
1º) ¿Por qué sin utilizar nuestros sentidos físicos, tenemos experiencias prácticamente del mismo tipo (en cuanto a la sensación de percepción: vista, olfato, gusto, tacto, etc..) como si estuviéramos utilizando nuestros sentidos físicos?
2º) ¿Por qué aceptamos como reales nuestras experiencias oníricas hasta que despertamos y nos damos cuenta que ha sido un sueño, por muy descabelladas que sean las situaciones o circunstancias que se nos presenten? (*)


¿Alguien tiene alguna hipótesis que conteste estas preguntas?.


(*) Puede darse el caso (por lo menos en el nuestro) que se toma conciencia de la imposibilidad de la situación y entonces un@ se despierta. Esto, parece ser la consecuencia de que la “conciencia de vigilia” se ha activado en el estado de sueño.