
Aprovechando el tirón mediático y el impacto social de la llamada “gripe A”, vamos a plantearnos un caso práctico del uso de nuestra libertad.
Tenemos por un lado un “presión” por parte de los medios de comunicación que suscitan el “miedo”, resaltando las incidencias negativas de la “gripe A” y obviando datos de interés que mostrarían una imagen menos alarmista de la misma.
Por otro lado las voces de la autoridad (OMS, Gobiernos,…) se debaten entre dos discursos, en primer lugar y hasta ahora alarmista y últimamente una precaución moderada. La “rumorología”: “A mi me han dicho que…”; “pues el amigo del primo de mi vecino le pasó que….” Y por último, uno de los principios de nuestra cultura médica occidental, que podríamos centrar en: “las vacunas previenen la enfermedad”. Todas estas informaciones conforman la circunstancia dentro de la cual tenemos que ejercer nuestra “libertad”. Aledañas a ellas, surgen como setas, discursos disidentes (La gripe común causa mas estragos, esta es una gripe con intereses económicos, las vacunas no son tan efectivas como dicen -generan anticuerpos y por ejemplo tenemos el caso del SIDA que precisamente la detección de anticuerpos es la señal de que se padece la “enfermedad”-, las vacunas provocan enfermedades nuevas, etc...)
¿Cómo podemos ejercer nuestra libertad en esta situación?¿como saber si estamos eligiendo libremente o estamos siendo manipulados por las informaciones que nos “atacan” generando miedo?
PD: Esta semana la imagen la hemos sacado de Internet: http://www.blogdelbebe.com/. Nuestra colaboradora dice, que no ha tenido tiempo de hacernos la imagen de la semana.





