
Tenemos la sensación subjetiva, de que estamos muy bien informados a través de los medios. La cantidad abrumadora de información disponible, así parece justificarlo. Sin embargo, es solamente una impresión. Esa información es muy superficial. Si realmente quieres profundizar en cualquier materia, es necesario emplear tiempo y esfuerzo en ello. Y sobre todo, relacionar logicamente la información disponible de las diferentes disciplinas. La mayoría, no estamos dispuestos a llevar a cabo esa inversión (si no es, por necesidad profesional o por obligación). Prefiriendo la información “digerida” por otros, sustentando una opinión acorde a esos “pensantes”. Esto conlleva, por lo general a la aceptación de estereotipos generales como verdaderos. A aceptar lo que nos dicen esos “informadores superficiales” considerados muchas veces como “autoridad” (cuantas veces hemos oído eso de: lo ha dicho la TV) , sin intentar contrastarlo, simplemente porque hemos investido de “autoridad” a otros.
Este comportamiento, nos lleva a asumir un paradigma general (por ejemplo el paradigma mecanicista) como verdadero, haciéndonos partícipes de una “creencia”, en la que aceptamos como “realidad”. Sin pensar que cabe la posibilidad, de que esto puede invitar a la manipulación (incluida la de esa “autoridad informativa” o autoridades en general), en función de ciertos intereses particulares (subvenciones, premios, beneficios por comercialización de productos, etc…)
En física, las observaciones obligaron a abandonar el paradigma mecanicista a principios del siglo XX. El mecanicismo espacio-temporal material absoluto y determinista ha dado paso a un nuevo paradigma, en el que nuestro universo está formado por “campos y partículas energéticas”, es indeterminista y relativo. Sin embargo y curiosamente, la mayoría de las otras disciplinas siguen aferradas al paradigma mecanicista, como por ejemplo la biología, la medicina, la bioquímica, antropología, etc.… Aun a sabiendas, que sus teorías no explican satisfactoriamente la mayoría de los fenómenos observados. ¿Por qué razón esto es así?, ¿podrían haber intereses corporativos particulares en continuar en dicha posición?
La mayoría de nosotros, con la información “superficial” que recibimos de terceros, creemos tener claro y definido nuestra visión del mundo, y “creemos” fielmente en ello. Sin embargo, algunos de los investigadores punteros, ponen en duda estas certezas mundanas. Incluso algunos de ellos, se atreven humildemente a admitir su completa ignorancia sobre temas que la mayoría damos por claros y cerrados. Afirmando muchas veces, la necesidad de abandonar esos paradigmas mecanicistas abriendo su mente a otras posibilidades.
Este comportamiento, nos lleva a asumir un paradigma general (por ejemplo el paradigma mecanicista) como verdadero, haciéndonos partícipes de una “creencia”, en la que aceptamos como “realidad”. Sin pensar que cabe la posibilidad, de que esto puede invitar a la manipulación (incluida la de esa “autoridad informativa” o autoridades en general), en función de ciertos intereses particulares (subvenciones, premios, beneficios por comercialización de productos, etc…)

La mayoría de nosotros, con la información “superficial” que recibimos de terceros, creemos tener claro y definido nuestra visión del mundo, y “creemos” fielmente en ello. Sin embargo, algunos de los investigadores punteros, ponen en duda estas certezas mundanas. Incluso algunos de ellos, se atreven humildemente a admitir su completa ignorancia sobre temas que la mayoría damos por claros y cerrados. Afirmando muchas veces, la necesidad de abandonar esos paradigmas mecanicistas abriendo su mente a otras posibilidades.
Imagen principal de nuestra colaboradora
Imagen robot, tal y como aparece en:http://isabelsotomayedo.blogia.com/2010/012201-inconsistencias-del-mito-europeo-y-de-su-opcion-mecanicista.php