domingo, 8 de julio de 2012

Reflexiones veraniegas “bajas” en calorías.


 Como el verano es caluroso y se nos pueden fundir las neuronas, haremos reflexiones actuales más ligeritas (había pensado en profundizar sobre el ser humano y sus cuerpos como puente entre los mundos multidimensionales y el plano físico tridimensional, o quizás analizar en profundidad el “bosón de Higgs”, je,je, pero esto lo dejaremos para más adelante) .
Teniendo en cuenta que J. Goebblels, ministro de propaganda de A. Hitler dijo: “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, el sr. Rajoy  fiel a la anterior premisa dice: todas las acciones que está tomando este gobierno son “justas, equilibradas e imprescindibles”:
“Reforma” – recorte- laboral: pérdida de la mayoría de los derechos de los trabajadores conseguidos desde el siglo pasado (contratos sin indemnización,  indemnizaciones reducidas, facilitación del despido, eliminación de convenios, negociación: la que diga la patronal,  etc.)  ¿Esta reforma es justa, equilibrada e imprescindible?.
“Reforma”- recorte- sanitario:  Se cierran pabellones (camas) de hospitales, se cierran centros  sanitarios con el riesgo asociado en las urgencias.  Simultáneamente se abren centros privados, ¿??.
 Se lleva a cabo el copago (o repago) y se le retira la asistencia sanitaria a muchas personas del eslabón social más débil: las personas pobres sin trabajo que no tengan “un papel que diga”,  mayores de 26 años que no hayan  cotizado, etc.  ¿Esta reforma  es justa, equilibrada e imprescindible?
“Reforma” – Recorte- en educación: eliminación de muchos puestos interinos, reagrupación de alumnos en menos aulas, cierre de algunos centros, aumento de tasas, disminución de becas (endurecimiento de los requisitos para acceder a ellas) reducciones de sueldos y complementos, ampliación de horas lectivas…, sin embargo, se crean  y subvencionan colegios privados y se están incentivando las universidades privadas  (para quien las pueda pagar) ¿Esta reforma  es justa, equilibrada e imprescindible?
“Reforma” –ayuda-  financiera-: curiosamente la “reforma” financiera en lugar de manifestarse como un recorte, lo que hace es inyectar capital público, e incluso se piden esos famosos 100.000 millones € a Europa  ¿Esta reforma es justa, equilibrada e imprescindible?
¿Qué dinero se ha pedido a Europa para ayudar a las Farmacias, los servicios sociales, etc.?
La próximas medidas  “justas, equilibradas e imprescindibles” con las que amenazan, son  subir el IVA de los artículos de primera necesidad (desplazamiento en los niveles de IVA),  nueva bajada de sueldo a los empleados públicos,  disminuir  los subsidios de desempleo, o los periodos de los mismos, etc. Todas “muy justas, equilibradas e imprescindibles.
Otra medida justa, equilibrada e imprescindible es la “amnistía fiscal” (o blanqueo de dinero) al 10%, mejorado ahora  al 1% (después busquemos sin piedad, y descarguemos todo el peso de la “ley”,  al “pobre desgraciado” que hace una “chapuza en negro” porque no tiene trabajo).
Me pregunto ¿Para quiénes  son justas, equilibradas e imprescindibles?
A mí, se me ocurren unas cuantas medidas de verdad justas, equilibradas e imprescindibles.
Imágenes tal y como aparecen en internet.

domingo, 10 de junio de 2012

Tiempo y eternidad.

 
En los comentarios de la pasada entrada (los límites de la razón II), apunté la experiencia de  la Dr. Jill Bolte Taylor (http://www.youtube.com/watch?v=3RUUZHoNu0U). En dicho programa, la doctora hace una comparación entre el hemisferio izquierdo cerebral y un procesador en serie, y el hemisferio derecho y un procesador en paralelo. Esto me ha hecho pensar sobre la “percepción” de lo que llamamos tiempo.
Procesar la información en serie, o lo que es lo mismo, analizar un acontecimiento detrás de uno otro, hace que se manifieste en nuestro hemisferio izquierdo lo que hemos llamado “línea del tiempo”. El tiempo en sí, es por lo tanto “una referencia” que inventa el proceso mental (cerebro izquierdo) del hombre,  para poder diferenciar la observación del movimiento (posiciones). Por lo tanto, lo único que existe en nuestro universo físico-material es movimiento: calor o movimiento atómico o molecular (vibración atómica, vibración molecular, movimientos de partículas), movimiento de “objetos”(electrones, protones, coches, relojes, la propia Tierra, etc.).
 Hay un par de observaciones  que apoyan este concepto: la primera,  es que  todas las ecuaciones matemáticas en física son simétricas con respecto a la “variable” tiempo (no diferencian el pasado del futuro, simplemente marcan estados de posición debido al movimiento).  La otra, es el tercer principio de la termodinámica, es decir, la inaccesibilidad del cero absoluto: cero grados Kelvin  (-273,15º C). Precisamente en ese límite desaparecería toda la energía (¿desaparece la materia?), por lo tanto desaparece todo movimiento y consecuentemente todo “tiempo”. 
Procesar la información en paralelo, o lo que es lo mismo, que ocurran todos los acontecimientos simultáneamente, es como dice la Dr Jill, la forma que tiene de procesar  la información nuestro cerebro derecho. Es decir, todo ocurre en un AHORA constante. Eso es la percepción de la eternidad. Realmente, es en ese AHORA, en el único “espacio” donde puede ocurrir algo. En el pasado y en el futuro es imposible que ocurra algo, son “artilugios” mentales de nuestro cerebro izquierdo para moverse en el mundo físico-material (sensación de separación).
Resumiendo, con esa posibilidad dual de percepción (temporal (serie)- eternidad (paralelo)) que manifiesta el ser humano, es como si tuviera la posibilidad de generar una “realidad secuencial” a partir de una totalidad eterna.  
El postular la existencia de “otros mundos de distintas dimensiones” (algo, que desde que se conocen  registros culturales del ser humano ha sido “normal”, y han “constatado subjetivamente” muchos iniciados, aunque con otros nombres: nagual, el otro lado, mundos anímicos, o mundos espirituales,…), no tiene porque ser un axioma  descabellado, si ayuda  a  justificar la fenomenología que nos crea paradojas  con los axiomas actuales.   
¿Puede ser el hombre un puente de consciencia entre los mundos multidimensionales superiores y el mundo físico-material (o realidad secuencial), donde tienen lugar las acciones volitivas?. Quizás esto sea motivo de otra entrada.     
Imágenes tal y como se encuentran en la red.

domingo, 20 de mayo de 2012

Los límites de la razón (y II).

  

Hay múltiples observaciones científicas que parecen poner límites a nuestro razonamiento causal: el comienzo de nuestro universo, el comienzo de la vida, la teoría cuántica (basada en probabilidades),... pero no hace falta ir tan lejos, hay un par de evidencias manifiestas en todo ser humano, que parecen crear una paradoja aplicando los axiomas causales de la física-fisiología. Estas evidencias son la “voluntad” y “el sentir” (en su acepción de sentimiento no de sentido). Si recordamos la entrada que hicimos al respecto (Observación para “reflexión veraniega” del  17-07-2011), vimos que si la voluntad depende exclusivamente de la relación causal de las reacciones bioquímicas, o se infringe la ley de causalidad ante una acción volitiva (al  decidir por ejemplo coger una llaves, los efectos se manifiestan antes que las causas, porque en caso contrario, si las reacciones bioquímicas comienzan antes de que nosotros decidamos, no estaríamos decidiendo), o este impulso volitivo, surge  de un lugar diferente al sistema bio-químico, y es desde este “lugar”, donde  comienza el proceso que pueda iniciar la respuesta bioquímica-fisiológica.

 

El teorema (bueno los teoremas, porque realmente son dos) sobre la “incompletitud” de  Gödel (1) es una de las aportaciones más importantes de  las matemáticas en el siglo XX, con un nivel de importancia por sus implicaciones, similar a la teoría de la relatividad.
Gödel  demostró (para la aritmética) que: “todo sistema axiomático formal finito (recordamos que axioma, es una premisa o creencia básica, que se considera evidente y es aceptada sin demostración, y finito indica con un número limitado de axiomas) o es incompleto (le faltan axiomas) o es inconsistente (aparecen paradojas)”. La forma de eludir una paradoja, es aumentando el conjunto de axiomas. Aunque el mismo teorema indica que aparecerán nuevas paradojas. Por lo tanto el razonamiento basado en axiomas (nuestro razonamiento) tiene sus límites (ampliables pero sus límites)
Si pensamos en dicho teorema sobre la “incompletitud”, y como afecta sobre las disciplinas deductivas basadas en axiomas, como la aritmética o cualquier otra ciencia deductiva  basada en axiomas, como  por ejemplo la física y la química teórica, solamente podemos intentar soslayar las paradojas que aparecen, aumentado los axiomas (aunque tengamos la certeza que obtendremos nuevas paradojas futuras).
Cuando aparecen paradojas (inconsistencia en el sistema), está indicando que el sistema es incompleto para ese nivel. Entonces, solamente se pueden añadir “axiomas” a nuestro sistema, para poder “explicar” y solucionar esta paradoja. En nuestro, caso para eliminar la paradoja de la “voluntad-sentir”, podemos añadir un nuevo “axioma”, de entre estos dos:
1)      Aceptamos la posibilidad de que la información (impulso volitivo) puede venir del futuro.
2)       Aceptamos que el impulso volitivo está fuera del sistema físico-material(bioquímica)
Incluso podríamos incluir ambos axiomas, porque no son excluyentes entre ellos. Pero de momento, para poder explicar el evidente y constatable acto volitivo sin paradoja alguna, podemos asumir que el impulso volitivo, está fuera del sistema físico-material (para poder iniciar las reacciones fisiológicas), es decir, podemos “postular” un “lugar” de donde parten esas instrucciones, y de momento lo podemos llamar “campo vital”. Posteriormente
aparecerán nuevas paradojas. Gracias a Gödel, tenemos la certeza de que con la razón y axiomas lógicos siempre  estaremos limitados y tendremos inconsistencias lógicas.
Cuando falla la “razón” y la deducción nos llevan a inconsistencias, la alternativa son la observación y la  “intuición”. Apoyándonos es esta última (que es en la que se han apoyado siempre los “creadores” de nuevas teorías), se pueden establecer nuevos axiomas, para volver a utilizar esa “razón limitada”, pero con la que nos sentimos tan confortables.
 (1) He encontrado esta dirección (http://www.dgdc.unam.mx/Hipercuadernos/Godel/Intro.html) donde navegando, o pulsando el botón del parte superior “descargar versión pdf” obtendréis un documento PDF, de divulgación muy ilustrativo sobre el teorema de Gödel” (y no os asustéis que es muy comprensible y no se necesitan saber matemáticas  para entenderlo)
Imagenes tal y como aparecen en la web

domingo, 6 de mayo de 2012

Los límites de la razón (I). Constantes curiosas.

 
Siempre he tenido la sensación  que los números en particular y las matemáticas en general están detrás  de la naturaleza. Son el código oculto que rige el universo.  Las estructuras  numéricas  y las leyes que los hacen interactuar están ahí, como pistas de la “perfección” que se mueve detrás del universo.  El hombre solamente va  descubriendo,   paso a paso,  esas “maravillosas relaciones”.  Un ejemplo de estas “pistas”  son esos  valores numéricos  llamadas constantes universales (si son tales constantes).
El término constante, se aplica tanto a ciertos valores que no cambian en las fórmulas matemáticas, como a otros que se manifiestan en lo que  llamamos “realidad física”. En muchas ciencias, cuando hablamos de constantes, nos estamos refiriendo a un coeficiente que aparece en la expresión de una ley, y que muchas veces, es un valor numérico obtenido experimentalmente, que siempre es el mismo (o casi el mismo, dependiendo  de la precisión de las medidas).
Por ejemplo, en geometría euclidiana, tenemos el famoso número “π =3,1415…”, que se puede obtener, al poner en relación (dividir) la longitud de una circunferencia con su diámetro  L/D = π  (como nunca se puede obtener por medio de una razón es un número irracional y también es trascendente porque no es solución de ningún polinomio de coeficientes racionales).  Este famoso número  aparece “constantemente”, en las  ecuaciones que modelizan  mediante funciones aritméticas ciertas  leyes  físicas.
En cálculo, tenemos el famoso número “e=2,7182..” (Número de Euler y base de los logaritmos neperianos, también irracional y transcendente)  que aparece en muchos fenómenos físicos que siguen una  función exponencial (amortiguaciones, fenómenos eléctricos de extracorrientes de cierre y apertura, cargas y descargas de condensadores, periodos de semidesintegración de átomos radioactivos, etc.)
En física hay muchas más constantes, que si no tuvieran los valores que tienen, ni nosotros, ni el universo podríamos existir tal y como lo conocemos.  Entre otras por ejemplo: La carga del electrón, , la constante de Plank, constante reducida de Plank  ђ = h/2 π , la velocidad de la Luz (c =  299792458 metros/Segundo), etc.
Tenemos una constante muy curiosa,  la llamada “constante de estructura fina” α = 1/137,035… (1) Que determina la intensidad de las fuerzas de iteración electromagnética (por intercambio de fotones)
Esta última constante, tiene algo de especial porque relaciona el electromagnetismo (carga del electrón) la relatividad (velocidad de la luz) y la constante de Plank (mecánica cuántica) y es adimensional  (esto significa  que es simplemente un número, aproximadamente 1/137,035.. ).
Según cuentan,  Richard Feynman, Wolfgang Pauli, Heisenberg y otros científicos de principios del siglo XX, estaban obsesionados con este número 137. Dicen que  A. Stanley Eddington le hubiera gustado que fuese el 136, para que todo encajara en una
brillante ecuación de 16 dimensiones, para su teoría de gran unificación,  pero el 137 ¡es tozudo!.
Esto del 137 me ha traído a la memoria el “Angulo de oro”(2) que  es aproximadamente  137,5 grados. ¡Qué curioso! Coincide la parte entera con la inversa de la constante de la estructura fina
Curiosamente estos tres números primos (considerando el 1 como tal)  el 1, el 3 y 7, siempre han sido  muy especiales desde un punto de vista esotérico: La unidad origen, la trinidad creadora (al dividirse la unidad, quedan dos partes y el “entre”   y el famoso  7 como  marcador de ciclos vitales y  escalas (musical, luminosas, etc.)
Podemos decir (y nuestra ciencia así lo demuestra continuamente), que detrás de las formas manifiestas de la Naturaleza que percibimos en el universo, se esconden los números, la aritmética en partículas  y las matemáticas en general. Esto, es  los que nos permite entender paso a paso, dicha Naturaleza física utilizando la razón. ¿Pero podremos llegar con la razón hasta el final y conocerlo todo?  Pues parece que no, pero esto será para la próxima entrada.  
Notas
 (1) : α =   / ђ. c.   Carga del electrón al cuadrado dividido por la cte. Reducida de Plank por la velocidad de la luz.
(2) El ángulo de oro,  se obtiene al dividir 360 grados entre el número áureo + 1. Este suele ser el patrón de crecimiento circular de los pétalos de ciertas flores y otras formas naturales.
Imagenes tal y como aparecen en la web. 
 

domingo, 8 de abril de 2012

Huida hacia delante.




De las 100 economías más grandes del mundo 51 son corporaciones. En la práctica hay grupos que controlan Las corporaciones que a su vez controlan las empresas. Son los únicos que pueden sacar provecho de la globalización. El poder económico de estas empresas puede hacer que estados débiles o sumisos dobleguen su poder jurídico y político a favor de ellas. Con otros estados más fuertes, utilizan los lobbys (visibles en EEUU, y no tan claramente visibles en la UE y otras zonas mundiales). Estos son los poderes que se esconden detrás de “los mercados” (por ejemplo en España ahora hay “un proyecto” de “ciudad de los Juegos” tipo ”Las Vegas” que pretenden una legislación”particular” y adaptada a sus negocios. Con un descaro total está en venta hasta la legislación “por el beneficio”. De hecho, se la disputan los gobiernos de Madrid y Barcelona”).

Lo único que mueve hoy a estas corporaciones es el beneficio para sus inversores, y si el porcentaje de este beneficio es de dos dígitos mejor. ¿Dónde queda la ética? Si queda algo de ella, por supuesto relegada a la última posición. No importan los medios, solamente los fines. Y estos son los beneficios. De hecho “gracias a la globalización” pueden trabajar con dos caras. Una en los países “ricos” donde en apariencia “funcionan” éticamente respetando el medio ambiente, los derechos humanos, ... y otra muy distinta en países del tercer mundo, donde no respetan nada (aunque ahora, incluso se están perdiendo los derechos conseguidos en el llamado primer mundo, en favor de los “beneficios”).
Este documental al respecto, lo hicieron en la TV2 el pasado viernes. Aquí lo tenéis para quien no lo haya visto. http://www.noalaventa.com/contenidos/es/el-documental/no-a-la-venta


Algunas ONGs y grupos de presión intentan frenar esta locura, presionando para que los gobiernos legislen más éticamente. Esto da lugar a que aparezcan conceptos como “responsabilidad social corporativa”, “empresas verdes”, etc., Sin embargo, estas corporaciones y la mayoría de las empresas, no quieren legislación alguna. Solamente quieren “libertad” (la libertad que podría pedir el león en la selva, para con la gacela), y que las actuaciones sean voluntarias. De esta forma pueden adaptar esas palabritas tan bonitas de: “verde”, “responsabilidad social corporativa”, y otras más rimbombantes sin cabe, para seguir actuando como les de la real gana.


Desde siempre han querido apropiarse de “todos los bienes públicos de primera necesidad”, porque garantizan un beneficio seguro. Muchos ya los tienen, pero hoy en día están presionando más (esos llamados “mercados”) para conseguir los que les queda. Estas corporaciones o grandes empresas quieren controlar todo, por eso, con la escusa de la deuda pública (que realmente era privada), privatizarlo todo. Tienen: la alimentación, los recursos energéticos y parte de los hídricos y transporte. Quieren el resto: toda la salud, la educación… lo quieren TODO.



¿Y qué podemos hacer? En la parte del consumo, hay alternativas, “la economía del bien común” (ver enlace en web favoritas) es una de ellas y está en nuestras manos potenciarla.



Por lo menos, pongamos un poco de conciencia y no facilitemos con nuestro “pasotismo”, el desastre al que esta locura neoliberal nos está llevando.


Otra "historieta" documental muy ilustrativa de “cómo funciona el sistema”





Imágenes tal y como aparecen en la web.

domingo, 18 de marzo de 2012

Prisioneros de nuestras simplificaciones.



Actualmente el pensamiento dominante es el de una “concepción mecanicista del mundo”. Desde esta perspectiva, el hombre, para poder “entender” el complejo mundo natural que le rodea, se ve obligado a “descomponerlo” en partes lo suficientemente pequeñas, como para poder ser entendidos por su “cerebro” analítico.



El ser humano en base a esos análisis de detalle, empieza a “teorizar”, es decir, predecir con su pensamiento, cual es el “mecanismo” de funcionamiento de las cosas. Así, desarrolla la tecnología mecánica y física actual.


Como este “concepto mecanicista de mundo” ha funcionado muy bien, en lo que se refiere a la física en general y especialmente en la mecánica estática y dinámica, se ha extrapolado directamente al estudio de la naturaleza de la vida, es decir, a la biología. Se ha intentado mecanizar (explicar con “modelos mecánicos”) el funcionamiento de las células. Basándose en algunas “macro-observaciones”, se han postulados teorías de “micro-funcionamiento”, con modelos muy simplificados, pero entendibles mediante una lógica mecanicista. Así se estableció el “dogma central de la biología” (se le denomina así) en 1970 por F. Crick:



Replicación del ADN -> transcripción ARN -> Traducción en PROTEINA



Más tarde debido a nuevas investigaciones, se descubrió que hay virus que llevan su información genética en forma de ARN, y que esta, se podía insertar en el ADN del huésped. El dogma central se modificó por:


Replicación del ADN <-> transcripción (directa e inversa) ARN -> Traducción en PROTEINA


Esta forma simplificada de entender la biología ha calado en el pensamiento de la población en general. Esta, ha supuesto que los genes son secuencias de ADN identificables, aislables, manipulables con conocimiento, que se pueden cortar “con unas tijeras” en miniatura y se insertan en otros ADNs, etc. Nada más lejos de la realidad. Podemos leer en:


Nature 441, 398-401 (25 May 2006)
The idea of genes as beads on a DNA string is fast fading. Protein-coding sequences
have no clear beginning or end and RNA is a key part of the information package,
reports Helen Pearson.

(La idea de que los “genes” son cuentas en la cadena de ADN está rápidamente atenuándose. La secuencias de codificación de proteína, no tienen un principio o un final claro, y el ARN es una parte clave del paquete de información.)
En el mismo número:
The more expert scientists become in molecular genetics, the less easy it is o be sure about what, if anything a gen actually is
(Conforme los científicos en genética molecular se hacen más expertos, menos fácil es asegurar lo que es un “gen”, si realmente un “gen” es algo.)


El Dr. en biología B. H. Lipton en su libro “la biología de la creencia” describe como, basándose en sus investigaciones, estas muestran que no son los “supuestos genes” quienes controlan la biología, sino que es “el entorno” el que activa, desactiva y modifican dichos “genes”. Además concluye, en que ese “entorno” es “controlado” por la “energía” que trasciende la propia materia molecular (afirma que sus investigaciones le han llevado a cambiar su postura materialista por la de espiritualista, en el sentido que las evidencias encontradas postulan el “espíritu”)


La extrapolación directa de las leyes naturales de la física y de la materia inorgánica al entendimiento de la “vida”, es el error simplificador “mecanicista”, que las evidencias de las recientes investigaciones científicas están demostrando. Lo lógico es pensar que además de estas leyes, existen otras que hoy por hoy la ciencia desconoce.


Los verdaderos científicos saben y aceptan, que cada misterio que desentrañan abren mil nuevos interrogantes y son conscientes de su ignorancia. Los “pseudocientíficos”, son aquellos que creen que todo está claro y comprendido, y piensan que solamente quedan algunos “flecos” que atar. Estos últimos son prisioneros de las simplificaciones.



Imagentes tal y como aparecen en al web.

domingo, 4 de marzo de 2012

¿Qué activa nuestra voluntad?



Entendiendo como voluntad, el actuar con intención en el mundo físico material, podemos decir, que las “fuerzas” que la ponen en movimiento se pueden resumir en tres. Dos de ellas, se manifiestan muy comúnmente en todos nosotros. La otra, solamente en algunos seres humanos, aunque todos la tengamos latente.

Las dos “fuerzas” que usualmente entran en juego, para ponernos en acción son: “el deseo” y “el miedo”. Ambas, actúan sobre la misma parte del ser humano, nuestra parte emocional, es decir, el sistema límbico (en el “cuerpo astral” si tomamos en cuenta las estructuras energéticas sutiles). Son diferentes entre sí estas fuerzas, pero actúan en colaboración y se complementan, para conseguir la obnubilación de la “conciencia” y el pensar claro.


El deseo, según su intensidad, crea desde insatisfacción para algunos hasta la angustia más extrema para otros. Pero su cualidad, es que es insaciable. Aunque se consigan cosas, siempre se quiere más (de lo que sea). Como dijo Buda: “el deseo es el origen del sufrimiento”. Es un “interruptor emocional” para activar la voluntad egoica (necesario en ciertas fases evolutivas de crecimiento, pero, perjudicial en otras de equilibrio).


El miedo, es el otro “interruptor emocional”, también tiene una gradación en intensidad (muchas veces subjetiva), y está relacionado con la “sensación de pérdida y del dolor” (pérdida de la salud, del dinero,… de la vida). Este “mecanismo” funciona en dos sentidos. Puede activar la voluntad en algunos casos, pero en otros puede ser utilizado como inhibidor de la misma.
Ambos “interruptores emocionales” han sido, y son utilizados muy bien por el “sistema económico actual”. Nos inducen a pensar que actuamos “libremente”, pero realmente estamos condicionados por ambas fuerzas, que se complementan y realimentan. Desde un punto de vista lógico, esto es muy curioso. “Nuestras” vidas materiales son transitorias por naturaleza, es decir, concluyen (y concluyen todas). Dejamos todas nuestras pertenencias, hasta el cuerpo físico. Teniendo clara esta realidad. ¿Por qué nos empeñamos en “gastar” nuestro tiempo en acumular y desear cosas, y después sufrir por el temor a sus pérdidas?


Existe un “tercer motor” de la voluntad, equidistante del deseo y del miedo, y es la “dignidad humana”. Lo digno del ser humano: Lo valioso y común que tenemos todos los seres humanos. Lo que nos une a todos y a todo. Cuando se activa esta parte en el ser humano. El deseo y el miedo quedan anulados (no eliminados). Se activa el –altruismo y la justicia moral - , es decir el - Amor incondicional - . Entiéndase esto como: “servicio incondicional”, a todo Ser que lo necesite. Asociado a este “Amor incondicional” aparece el sacrificio, que no sufrimiento, dado que esta última emoción está unida al “deseo y el apego asociado”. El sacrificio incondicional no lleva aparejado sufrimiento, porque nace de la voluntad libre. Cuando el sacrificio lleva aparejado sufrimiento, estamos hablando de un “sacrificio condicionado” e implica que el deseo y el apego están presentes, aunque sea sutilmente (quiero resaltar para evitar malos entendidos que hablo del sufrimiento anímico, no del físico).


En el oráculo de Delfos, está la famosa frase de “conócete a ti mismo” algo fundamental en el Ser humano. También dicen que está la de “nada en exceso”. No sé si lo está o no lo está. Pero esta última también es clave para siempre y especialmente en nuestros días. En el punto medio está el equilibrio y la virtud.



Imágenes tal y como aparecen en internet en: http://garcilopez1957.blogspot.com/2011/03/la-dignidad.html
http://mervyster.blogspot.com/2010/01/articulo-la-avaricia-y-la-envidia-segun.html
http://saberloquebusco.blogspot.com/2012/01/saber-vivir-con-miedo.html