domingo, 20 de mayo de 2012

Los límites de la razón (y II).

  

Hay múltiples observaciones científicas que parecen poner límites a nuestro razonamiento causal: el comienzo de nuestro universo, el comienzo de la vida, la teoría cuántica (basada en probabilidades),... pero no hace falta ir tan lejos, hay un par de evidencias manifiestas en todo ser humano, que parecen crear una paradoja aplicando los axiomas causales de la física-fisiología. Estas evidencias son la “voluntad” y “el sentir” (en su acepción de sentimiento no de sentido). Si recordamos la entrada que hicimos al respecto (Observación para “reflexión veraniega” del  17-07-2011), vimos que si la voluntad depende exclusivamente de la relación causal de las reacciones bioquímicas, o se infringe la ley de causalidad ante una acción volitiva (al  decidir por ejemplo coger una llaves, los efectos se manifiestan antes que las causas, porque en caso contrario, si las reacciones bioquímicas comienzan antes de que nosotros decidamos, no estaríamos decidiendo), o este impulso volitivo, surge  de un lugar diferente al sistema bio-químico, y es desde este “lugar”, donde  comienza el proceso que pueda iniciar la respuesta bioquímica-fisiológica.

 

El teorema (bueno los teoremas, porque realmente son dos) sobre la “incompletitud” de  Gödel (1) es una de las aportaciones más importantes de  las matemáticas en el siglo XX, con un nivel de importancia por sus implicaciones, similar a la teoría de la relatividad.
Gödel  demostró (para la aritmética) que: “todo sistema axiomático formal finito (recordamos que axioma, es una premisa o creencia básica, que se considera evidente y es aceptada sin demostración, y finito indica con un número limitado de axiomas) o es incompleto (le faltan axiomas) o es inconsistente (aparecen paradojas)”. La forma de eludir una paradoja, es aumentando el conjunto de axiomas. Aunque el mismo teorema indica que aparecerán nuevas paradojas. Por lo tanto el razonamiento basado en axiomas (nuestro razonamiento) tiene sus límites (ampliables pero sus límites)
Si pensamos en dicho teorema sobre la “incompletitud”, y como afecta sobre las disciplinas deductivas basadas en axiomas, como la aritmética o cualquier otra ciencia deductiva  basada en axiomas, como  por ejemplo la física y la química teórica, solamente podemos intentar soslayar las paradojas que aparecen, aumentado los axiomas (aunque tengamos la certeza que obtendremos nuevas paradojas futuras).
Cuando aparecen paradojas (inconsistencia en el sistema), está indicando que el sistema es incompleto para ese nivel. Entonces, solamente se pueden añadir “axiomas” a nuestro sistema, para poder “explicar” y solucionar esta paradoja. En nuestro, caso para eliminar la paradoja de la “voluntad-sentir”, podemos añadir un nuevo “axioma”, de entre estos dos:
1)      Aceptamos la posibilidad de que la información (impulso volitivo) puede venir del futuro.
2)       Aceptamos que el impulso volitivo está fuera del sistema físico-material(bioquímica)
Incluso podríamos incluir ambos axiomas, porque no son excluyentes entre ellos. Pero de momento, para poder explicar el evidente y constatable acto volitivo sin paradoja alguna, podemos asumir que el impulso volitivo, está fuera del sistema físico-material (para poder iniciar las reacciones fisiológicas), es decir, podemos “postular” un “lugar” de donde parten esas instrucciones, y de momento lo podemos llamar “campo vital”. Posteriormente
aparecerán nuevas paradojas. Gracias a Gödel, tenemos la certeza de que con la razón y axiomas lógicos siempre  estaremos limitados y tendremos inconsistencias lógicas.
Cuando falla la “razón” y la deducción nos llevan a inconsistencias, la alternativa son la observación y la  “intuición”. Apoyándonos es esta última (que es en la que se han apoyado siempre los “creadores” de nuevas teorías), se pueden establecer nuevos axiomas, para volver a utilizar esa “razón limitada”, pero con la que nos sentimos tan confortables.
 (1) He encontrado esta dirección (http://www.dgdc.unam.mx/Hipercuadernos/Godel/Intro.html) donde navegando, o pulsando el botón del parte superior “descargar versión pdf” obtendréis un documento PDF, de divulgación muy ilustrativo sobre el teorema de Gödel” (y no os asustéis que es muy comprensible y no se necesitan saber matemáticas  para entenderlo)
Imagenes tal y como aparecen en la web

domingo, 6 de mayo de 2012

Los límites de la razón (I). Constantes curiosas.

 
Siempre he tenido la sensación  que los números en particular y las matemáticas en general están detrás  de la naturaleza. Son el código oculto que rige el universo.  Las estructuras  numéricas  y las leyes que los hacen interactuar están ahí, como pistas de la “perfección” que se mueve detrás del universo.  El hombre solamente va  descubriendo,   paso a paso,  esas “maravillosas relaciones”.  Un ejemplo de estas “pistas”  son esos  valores numéricos  llamadas constantes universales (si son tales constantes).
El término constante, se aplica tanto a ciertos valores que no cambian en las fórmulas matemáticas, como a otros que se manifiestan en lo que  llamamos “realidad física”. En muchas ciencias, cuando hablamos de constantes, nos estamos refiriendo a un coeficiente que aparece en la expresión de una ley, y que muchas veces, es un valor numérico obtenido experimentalmente, que siempre es el mismo (o casi el mismo, dependiendo  de la precisión de las medidas).
Por ejemplo, en geometría euclidiana, tenemos el famoso número “π =3,1415…”, que se puede obtener, al poner en relación (dividir) la longitud de una circunferencia con su diámetro  L/D = π  (como nunca se puede obtener por medio de una razón es un número irracional y también es trascendente porque no es solución de ningún polinomio de coeficientes racionales).  Este famoso número  aparece “constantemente”, en las  ecuaciones que modelizan  mediante funciones aritméticas ciertas  leyes  físicas.
En cálculo, tenemos el famoso número “e=2,7182..” (Número de Euler y base de los logaritmos neperianos, también irracional y transcendente)  que aparece en muchos fenómenos físicos que siguen una  función exponencial (amortiguaciones, fenómenos eléctricos de extracorrientes de cierre y apertura, cargas y descargas de condensadores, periodos de semidesintegración de átomos radioactivos, etc.)
En física hay muchas más constantes, que si no tuvieran los valores que tienen, ni nosotros, ni el universo podríamos existir tal y como lo conocemos.  Entre otras por ejemplo: La carga del electrón, , la constante de Plank, constante reducida de Plank  ђ = h/2 π , la velocidad de la Luz (c =  299792458 metros/Segundo), etc.
Tenemos una constante muy curiosa,  la llamada “constante de estructura fina” α = 1/137,035… (1) Que determina la intensidad de las fuerzas de iteración electromagnética (por intercambio de fotones)
Esta última constante, tiene algo de especial porque relaciona el electromagnetismo (carga del electrón) la relatividad (velocidad de la luz) y la constante de Plank (mecánica cuántica) y es adimensional  (esto significa  que es simplemente un número, aproximadamente 1/137,035.. ).
Según cuentan,  Richard Feynman, Wolfgang Pauli, Heisenberg y otros científicos de principios del siglo XX, estaban obsesionados con este número 137. Dicen que  A. Stanley Eddington le hubiera gustado que fuese el 136, para que todo encajara en una
brillante ecuación de 16 dimensiones, para su teoría de gran unificación,  pero el 137 ¡es tozudo!.
Esto del 137 me ha traído a la memoria el “Angulo de oro”(2) que  es aproximadamente  137,5 grados. ¡Qué curioso! Coincide la parte entera con la inversa de la constante de la estructura fina
Curiosamente estos tres números primos (considerando el 1 como tal)  el 1, el 3 y 7, siempre han sido  muy especiales desde un punto de vista esotérico: La unidad origen, la trinidad creadora (al dividirse la unidad, quedan dos partes y el “entre”   y el famoso  7 como  marcador de ciclos vitales y  escalas (musical, luminosas, etc.)
Podemos decir (y nuestra ciencia así lo demuestra continuamente), que detrás de las formas manifiestas de la Naturaleza que percibimos en el universo, se esconden los números, la aritmética en partículas  y las matemáticas en general. Esto, es  los que nos permite entender paso a paso, dicha Naturaleza física utilizando la razón. ¿Pero podremos llegar con la razón hasta el final y conocerlo todo?  Pues parece que no, pero esto será para la próxima entrada.  
Notas
 (1) : α =   / ђ. c.   Carga del electrón al cuadrado dividido por la cte. Reducida de Plank por la velocidad de la luz.
(2) El ángulo de oro,  se obtiene al dividir 360 grados entre el número áureo + 1. Este suele ser el patrón de crecimiento circular de los pétalos de ciertas flores y otras formas naturales.
Imagenes tal y como aparecen en la web. 
 

domingo, 8 de abril de 2012

Huida hacia delante.




De las 100 economías más grandes del mundo 51 son corporaciones. En la práctica hay grupos que controlan Las corporaciones que a su vez controlan las empresas. Son los únicos que pueden sacar provecho de la globalización. El poder económico de estas empresas puede hacer que estados débiles o sumisos dobleguen su poder jurídico y político a favor de ellas. Con otros estados más fuertes, utilizan los lobbys (visibles en EEUU, y no tan claramente visibles en la UE y otras zonas mundiales). Estos son los poderes que se esconden detrás de “los mercados” (por ejemplo en España ahora hay “un proyecto” de “ciudad de los Juegos” tipo ”Las Vegas” que pretenden una legislación”particular” y adaptada a sus negocios. Con un descaro total está en venta hasta la legislación “por el beneficio”. De hecho, se la disputan los gobiernos de Madrid y Barcelona”).

Lo único que mueve hoy a estas corporaciones es el beneficio para sus inversores, y si el porcentaje de este beneficio es de dos dígitos mejor. ¿Dónde queda la ética? Si queda algo de ella, por supuesto relegada a la última posición. No importan los medios, solamente los fines. Y estos son los beneficios. De hecho “gracias a la globalización” pueden trabajar con dos caras. Una en los países “ricos” donde en apariencia “funcionan” éticamente respetando el medio ambiente, los derechos humanos, ... y otra muy distinta en países del tercer mundo, donde no respetan nada (aunque ahora, incluso se están perdiendo los derechos conseguidos en el llamado primer mundo, en favor de los “beneficios”).
Este documental al respecto, lo hicieron en la TV2 el pasado viernes. Aquí lo tenéis para quien no lo haya visto. http://www.noalaventa.com/contenidos/es/el-documental/no-a-la-venta


Algunas ONGs y grupos de presión intentan frenar esta locura, presionando para que los gobiernos legislen más éticamente. Esto da lugar a que aparezcan conceptos como “responsabilidad social corporativa”, “empresas verdes”, etc., Sin embargo, estas corporaciones y la mayoría de las empresas, no quieren legislación alguna. Solamente quieren “libertad” (la libertad que podría pedir el león en la selva, para con la gacela), y que las actuaciones sean voluntarias. De esta forma pueden adaptar esas palabritas tan bonitas de: “verde”, “responsabilidad social corporativa”, y otras más rimbombantes sin cabe, para seguir actuando como les de la real gana.


Desde siempre han querido apropiarse de “todos los bienes públicos de primera necesidad”, porque garantizan un beneficio seguro. Muchos ya los tienen, pero hoy en día están presionando más (esos llamados “mercados”) para conseguir los que les queda. Estas corporaciones o grandes empresas quieren controlar todo, por eso, con la escusa de la deuda pública (que realmente era privada), privatizarlo todo. Tienen: la alimentación, los recursos energéticos y parte de los hídricos y transporte. Quieren el resto: toda la salud, la educación… lo quieren TODO.



¿Y qué podemos hacer? En la parte del consumo, hay alternativas, “la economía del bien común” (ver enlace en web favoritas) es una de ellas y está en nuestras manos potenciarla.



Por lo menos, pongamos un poco de conciencia y no facilitemos con nuestro “pasotismo”, el desastre al que esta locura neoliberal nos está llevando.


Otra "historieta" documental muy ilustrativa de “cómo funciona el sistema”





Imágenes tal y como aparecen en la web.

domingo, 18 de marzo de 2012

Prisioneros de nuestras simplificaciones.



Actualmente el pensamiento dominante es el de una “concepción mecanicista del mundo”. Desde esta perspectiva, el hombre, para poder “entender” el complejo mundo natural que le rodea, se ve obligado a “descomponerlo” en partes lo suficientemente pequeñas, como para poder ser entendidos por su “cerebro” analítico.



El ser humano en base a esos análisis de detalle, empieza a “teorizar”, es decir, predecir con su pensamiento, cual es el “mecanismo” de funcionamiento de las cosas. Así, desarrolla la tecnología mecánica y física actual.


Como este “concepto mecanicista de mundo” ha funcionado muy bien, en lo que se refiere a la física en general y especialmente en la mecánica estática y dinámica, se ha extrapolado directamente al estudio de la naturaleza de la vida, es decir, a la biología. Se ha intentado mecanizar (explicar con “modelos mecánicos”) el funcionamiento de las células. Basándose en algunas “macro-observaciones”, se han postulados teorías de “micro-funcionamiento”, con modelos muy simplificados, pero entendibles mediante una lógica mecanicista. Así se estableció el “dogma central de la biología” (se le denomina así) en 1970 por F. Crick:



Replicación del ADN -> transcripción ARN -> Traducción en PROTEINA



Más tarde debido a nuevas investigaciones, se descubrió que hay virus que llevan su información genética en forma de ARN, y que esta, se podía insertar en el ADN del huésped. El dogma central se modificó por:


Replicación del ADN <-> transcripción (directa e inversa) ARN -> Traducción en PROTEINA


Esta forma simplificada de entender la biología ha calado en el pensamiento de la población en general. Esta, ha supuesto que los genes son secuencias de ADN identificables, aislables, manipulables con conocimiento, que se pueden cortar “con unas tijeras” en miniatura y se insertan en otros ADNs, etc. Nada más lejos de la realidad. Podemos leer en:


Nature 441, 398-401 (25 May 2006)
The idea of genes as beads on a DNA string is fast fading. Protein-coding sequences
have no clear beginning or end and RNA is a key part of the information package,
reports Helen Pearson.

(La idea de que los “genes” son cuentas en la cadena de ADN está rápidamente atenuándose. La secuencias de codificación de proteína, no tienen un principio o un final claro, y el ARN es una parte clave del paquete de información.)
En el mismo número:
The more expert scientists become in molecular genetics, the less easy it is o be sure about what, if anything a gen actually is
(Conforme los científicos en genética molecular se hacen más expertos, menos fácil es asegurar lo que es un “gen”, si realmente un “gen” es algo.)


El Dr. en biología B. H. Lipton en su libro “la biología de la creencia” describe como, basándose en sus investigaciones, estas muestran que no son los “supuestos genes” quienes controlan la biología, sino que es “el entorno” el que activa, desactiva y modifican dichos “genes”. Además concluye, en que ese “entorno” es “controlado” por la “energía” que trasciende la propia materia molecular (afirma que sus investigaciones le han llevado a cambiar su postura materialista por la de espiritualista, en el sentido que las evidencias encontradas postulan el “espíritu”)


La extrapolación directa de las leyes naturales de la física y de la materia inorgánica al entendimiento de la “vida”, es el error simplificador “mecanicista”, que las evidencias de las recientes investigaciones científicas están demostrando. Lo lógico es pensar que además de estas leyes, existen otras que hoy por hoy la ciencia desconoce.


Los verdaderos científicos saben y aceptan, que cada misterio que desentrañan abren mil nuevos interrogantes y son conscientes de su ignorancia. Los “pseudocientíficos”, son aquellos que creen que todo está claro y comprendido, y piensan que solamente quedan algunos “flecos” que atar. Estos últimos son prisioneros de las simplificaciones.



Imagentes tal y como aparecen en al web.

domingo, 4 de marzo de 2012

¿Qué activa nuestra voluntad?



Entendiendo como voluntad, el actuar con intención en el mundo físico material, podemos decir, que las “fuerzas” que la ponen en movimiento se pueden resumir en tres. Dos de ellas, se manifiestan muy comúnmente en todos nosotros. La otra, solamente en algunos seres humanos, aunque todos la tengamos latente.

Las dos “fuerzas” que usualmente entran en juego, para ponernos en acción son: “el deseo” y “el miedo”. Ambas, actúan sobre la misma parte del ser humano, nuestra parte emocional, es decir, el sistema límbico (en el “cuerpo astral” si tomamos en cuenta las estructuras energéticas sutiles). Son diferentes entre sí estas fuerzas, pero actúan en colaboración y se complementan, para conseguir la obnubilación de la “conciencia” y el pensar claro.


El deseo, según su intensidad, crea desde insatisfacción para algunos hasta la angustia más extrema para otros. Pero su cualidad, es que es insaciable. Aunque se consigan cosas, siempre se quiere más (de lo que sea). Como dijo Buda: “el deseo es el origen del sufrimiento”. Es un “interruptor emocional” para activar la voluntad egoica (necesario en ciertas fases evolutivas de crecimiento, pero, perjudicial en otras de equilibrio).


El miedo, es el otro “interruptor emocional”, también tiene una gradación en intensidad (muchas veces subjetiva), y está relacionado con la “sensación de pérdida y del dolor” (pérdida de la salud, del dinero,… de la vida). Este “mecanismo” funciona en dos sentidos. Puede activar la voluntad en algunos casos, pero en otros puede ser utilizado como inhibidor de la misma.
Ambos “interruptores emocionales” han sido, y son utilizados muy bien por el “sistema económico actual”. Nos inducen a pensar que actuamos “libremente”, pero realmente estamos condicionados por ambas fuerzas, que se complementan y realimentan. Desde un punto de vista lógico, esto es muy curioso. “Nuestras” vidas materiales son transitorias por naturaleza, es decir, concluyen (y concluyen todas). Dejamos todas nuestras pertenencias, hasta el cuerpo físico. Teniendo clara esta realidad. ¿Por qué nos empeñamos en “gastar” nuestro tiempo en acumular y desear cosas, y después sufrir por el temor a sus pérdidas?


Existe un “tercer motor” de la voluntad, equidistante del deseo y del miedo, y es la “dignidad humana”. Lo digno del ser humano: Lo valioso y común que tenemos todos los seres humanos. Lo que nos une a todos y a todo. Cuando se activa esta parte en el ser humano. El deseo y el miedo quedan anulados (no eliminados). Se activa el –altruismo y la justicia moral - , es decir el - Amor incondicional - . Entiéndase esto como: “servicio incondicional”, a todo Ser que lo necesite. Asociado a este “Amor incondicional” aparece el sacrificio, que no sufrimiento, dado que esta última emoción está unida al “deseo y el apego asociado”. El sacrificio incondicional no lleva aparejado sufrimiento, porque nace de la voluntad libre. Cuando el sacrificio lleva aparejado sufrimiento, estamos hablando de un “sacrificio condicionado” e implica que el deseo y el apego están presentes, aunque sea sutilmente (quiero resaltar para evitar malos entendidos que hablo del sufrimiento anímico, no del físico).


En el oráculo de Delfos, está la famosa frase de “conócete a ti mismo” algo fundamental en el Ser humano. También dicen que está la de “nada en exceso”. No sé si lo está o no lo está. Pero esta última también es clave para siempre y especialmente en nuestros días. En el punto medio está el equilibrio y la virtud.



Imágenes tal y como aparecen en internet en: http://garcilopez1957.blogspot.com/2011/03/la-dignidad.html
http://mervyster.blogspot.com/2010/01/articulo-la-avaricia-y-la-envidia-segun.html
http://saberloquebusco.blogspot.com/2012/01/saber-vivir-con-miedo.html


domingo, 12 de febrero de 2012

Estertores finales del sistema capitalista.


El sistema cuyo origen embrionario fue a finales del siglo XV, su punto álgido en el XIX y su decadencia a finales del XX (con la caída de la URSS y el surgimiento de la “doctrina global neo-capitalista”), está abocado a su desaparición en el XXI. Este sistema capitalista, ha llevado a la humanidad a un “desarrollo” tecnológico sin parangón, pero las circunstancias actuales no son las del siglo XIX.


En las grandes partidas de maestros de ajedrez, estos y los buenos jugadores, ven con muchas jugadas de antelación el “jaque mate” inevitable, y pueden dar la partida por terminada, sin necesidad de llegar al final. Los jugadores normales tienen que terminar la partida para ver el final, o los aventajados que se dan cuenta, tienen la esperanza en que se equivoque el contrario. El sistema neo-capitalista es como una partida de ajedrez, pero en este caso, juega contra sí mismo, por lo tanto tiene final con jaque mate (o tablas), aunque algunos no quieran que termine la partida, porque les está yendo bien y tienen ventajas.


El “mantra” que se repite por los continuistas del sistema es: “Debemos crecer para crear empleo”. “El objetivo es crear empleo”, para conseguir esto debemos “flexibilizar el mercado de trabajo, y contener los salarios”. “Ser más eficientes y crear procesos de trabajo más eficientes”-


¿Crecer en un entorno en el que las materias primas y la energía cada vez escasean más?

¿Crear empleo en un sistema, cuya tecnología con crecimiento exponencial, elimina la mano de obra, aumentando la productividad?

¿Ser más eficientes y eficaces, cuando hay que limitar las producciones, porque cualquier sistema productivo actual a medio gas inundaría el mercado de bienes? ¿A quién quieren engañar? Nuestro problema, no está en una demanda de bienes que no se puede satisfacer, por falta de capacidad productiva.

Como dice el “Premio Nobel alternativo: Manfred Max-Neef”
Necesitamos una economía para el siglo XXI (la actual está desarrollada para el siglo XIX) y para eso hay que marcar unos postulados.

Postulado 1 La economía está para servir a las personas y no las personas a la economía

Postulado 2 El desarrollo tiene que ver con personas y no con objetos.

Postulado 3 El crecimiento no es lo mismo que desarrollo, y el desarrollo no precisa necesariamente del crecimiento (el desarrollo no tiene límites el crecimiento sí lo tiene)

Postulado 4. Ninguna economía es posible al margen de los beneficios que presentan los ecosistemas.

Postulado 5. La economía es un subsistema de un sistema mayor la biosfera, por lo tanto el crecimiento permanente es imposible. Está limitado a la Tierra.

Principio básico: Ningún interés económico bajo ninguna circunstancia puede estar por encima de la vida humana.

Hoy en día estamos juntamente en el opuesto.

Como dijo R.Steiner: “La moral, debe ir unos pasos por delante del desarrollo tecnológico”.

Algunos enlaces interesantes:
La economía del bien común
http://www.youtube.com/watch?v=U4tL4eS--XM
El mundo en rumbo de colisión de Manfred Max-Neef:
http://www.youtube.com/watch?v=BaAzKHV2ku4



La imagenes son tal y como aparecen en internet

domingo, 4 de diciembre de 2011

Cosmos y caos.






El otro día buscando información sobre el ADN, por “causalidad”, encontré un documento http://www.somosbacteriasyvirus.com/transformacion.pdf de Máximo Sandín, profesor de biología (recién jubilado después de 35 años) de la autónoma de Madrid. Me pareció muy interesante todo lo que decía. Lo cual me llevó a visualizar algunos de sus videos en http://www.somosbacteriasyvirus.com/videos.htmlcom/videos.html. (Los recomiendo, son muy interesantes, habla básicamente de rehacer las teorías biológicas y evolutivas, en base a las nuevas observaciones. Porque estas últimas no se corresponden con las teorías vigentes del funcionamiento y forma de transcribirse las instrucciones del ADN).

Sus reflexiones me hicieron pensar que, quizás, el ver en cualquier sistema “caos (desorden)” o “cosmos (orden)”, solamente depende del punto de vista desde el cual se observa.Por ejemplo, si observamos, es decir, ponemos la atención en una única “célula” de un organismo, veremos que tienen miles de reacciones químicas por segundo, y que parece comportarse de forma caótica y sin sentido. Pero, si la vemos en conjunto con el organismo al que pertenece, está realizando las funciones adecuadas para “colaborar” con el mantenimiento del organismo.


Lo mismo puede ocurrir si observamos en detalle el flujo sanguíneo en una sección de una arteria (conjunto de elementos: hematíes, leucocitos, plaquetas, etc.), parecerá un movimiento caótico y sin sentido. Sin embargo, si observamos el conjunto del organismo al que pertenece será, simplemente, parte del “equilibrio vital de dicho organismo”. Como dice el profesor Sandín, los depredadores se comen las presas (visión local y restringida), pero en un nivel superior, hay una cooperación de la biodiversidad que mantiene un equilibrio ecológico. Es decir, la Naturaleza busca siempre el equilibrio, no la “depredación egoísta” (algo que solo es aplicable al ser humano), aunque pueda valerse de la “depredación” (sin connotaciones egoístas), en determinado nivel, para alcanzar ese equilibrio.


Este hilo de pensamiento, nos puede llevar a plantearnos las siguientes cuestiones:


¿Podríamos postular que: donde vemos “desorden”, simplemente necesitamos cambiar nuestro punto de vista, a un nivel superior (o más profundo), para buscar el “orden”?


¿Siempre que consideramos algo “azaroso” o sin orden, puede ser que estemos observando desde un punto de vista no adecuado?


¿Es posible acertar en nuestras conclusiones, cuando estamos observando desde un punto de vista no adecuado, es decir, cuando percibimos algo como azarosos o sin orden?


Esta última no lleva al planteamiento: ¿vemos en la naturaleza del universo “visible” que hay evidencia de un orden intrínseco, o por el contrario pesamos que hay un caos azaroso?



En el primer caso, podremos buscar leyes (la base de la investigación científica relación causa-efecto). En el segundo conjeturar probabilidades y hacer análisis estadísticos.


Mi postura es la del primer caso, y con la certeza, de que hay observaciones y experiencias, que nunca podrán ser probadas con experimentación material objetiva.


Imagenes tal y como aparecen en internet.